Everywhere Schools

¿Alguna vez te has preguntado qué hace
un niño o una niña en un campo de refugiados?

Todas esas horas y todos esos días, pueden significar años e incluso décadas.

¿Qué pasa cuando ha habido un terremoto?

La situación es caótica, las organizaciones llegan y atienden a los heridos, limpian los escombros, reconstruyen a toda velocidad todo lo que pueden.

Y mientras tanto...

¿Qué hacen los niños y niñas que han sobrevivido?

¿Dónde están?

Estas son solamente algunas de las tantísimas situaciones en las que millones de niños y niñas se encuentran inmersos diariamente. Y no “tener nada que hacer” puede significar en muchos casos conflicto, explotación y abusos.
Everywhere Schools cree que la educación es una necesidad de primer grado.
La respuesta que ofrecemos ante contextos de emergencia proporciona protección física y psicosocial.
A pesar de haber sido una necesidad “olvidada” durante mucho tiempo, cada vez más organizaciones ven la importancia de ofrecer educación en contextos de emergencia y crisis prolongadas.
Poder brindar la oportunidad de tener un espacio de seguridad y crecimiento, en el que el desastre y el sufrimiento no formen parte del día a día, es nuestro principal objetivo.
No solamente queremos que esos niños y niñas aprendan y se desarrollen, queremos que puedan disfrutar de algo, compartir momentos agradables y demostrarles que no todo está perdido, que hay oportunidades y que, más allá de la situación traumática que están viviendo, hay un presente soportable y un futuro alcanzable.

No nos centramos en soluciones técnicas, nuestros programas humanitarios, de desarrollo y educativos responden al contexto y la dinámica del conflicto.
No podremos evitar el sufrimiento de todos esos niños y niñas inmersos en este tipo de contextos, no les podremos devolver a quien hayan perdido ni hacerles olvidar lo que han vivido. Pero podemos hacer este camino amargo un poco más fácil para ellos y, ante todo, podemos darles las herramientas necesarias para que su autoestima les permita seguir adelante, con dignidad y con esperanza.
Aprendizaje y emociones van cogido de la mano. Para poder ayudar a un niño a su desarrollo, los cimientos han de ser unas emociones correctamente tratadas, y a partir de ahí, darle las herramientas para poder crecer tanto a nivel emocional, como para que su desarrollo académico le permite abrir puertas en pro de una vida digna en base a los derechos humanos fundamentales.
En situaciones de emergencia y/u hostilidad todo se complica para cualquier persona u organización que quiera implicarse. A nivel político las barreras son inmensas, y a nivel económico las necesidades requieren cuantiosas sumas de dinero.

Pese a todos los obstáculos, nosotros creemos que la educación en emergencias, crisis humanitarias o pobreza extrema es posible

LA EDUCACIÓN ES LA BASE DEL DESARROLLO

Haz posible que, incluso en las situaciones más hostiles, millones de niños puedan tener acceso a una educación digna.